Petróleo venezolano, EEUU y China

Pasada una semana de la invasión yanqui y el secuestro de Maduro, luego de escuchar sesudos análisis muy “medidos” (promedieros diría Dante Palma), preocupa la mirada de muchos compañeros.

Así como hay comunicadores "compañeros" aplicando la teoría de los dos demonios entre el trumpismo y el chavismo, también están los compañeros que lo hacen entre EEUU y China.

Siguen la teoría absurda (o vendida) de Moreno, acerca de que los chinos compiten con nuestra industria y los yanquis no, y que el principal objetivo es frenar a China.

Las imágenes de los compañeros de Repliegue son a modo de ejemplo, ese mismo discurso se pudo leer y escuchar de diferentes compañeros.

Argentina no va a dejar de producir soja y sus derivados, y su primer comprador es China, que además financia inversiones en infraestructura sin condicionamientos. Los yanquis, amén de que no van a comprar nuestra producción agrícola, sobreviven a base de condicionamientos a sus "socios", interviene en política interna descaradamente en el orden político, y en materia económica son un factor de constante desestabilización a través de las filiales locales de sus empresas industriales y sobre todo financieras.

Si bien es cierto que la industria China es avasallante en base a su bajo costo por su enorme escala de producción, un improbable triunfo comercial yanqui, no sería diferente a la desindustrialización que sufrimos bajo su tutela desde 1976 a 2001 y de 2016 en adelante.

La ridícula hipótesis de que la intervención en la producción y comercialización del crudo venezolano a manos yanquis, en caso de que se concretase, y bajaran los precios, provocaría la ruina de la producción de shale tanto yanqui como en vaca muerta.

Con lo cual, es de dudosa certeza que el trumpismo apueste a bajos precios internacionales de petróleo, y en caso que así fuera, se cae el ingreso de divisas para financiar nuestra industria a través de la exportación de vaca muerta.

La explotación del shale con precios internacionales a la baja, se vendría abajo (por su costo relativo más alto) y no tendríamos la dichosa energía barata para la industria.

La otra excusa, es frenar el abastecimiento de energía barata a China, más ridículo aún cuando la compra de crudo venezolano por parte de los chinos es insignificante en la matriz energética del gigante asiático.


El Peronismo debe mantener su Histórica Tercera Posición, condenar al imperialismo realmente existente, más aún cuando interviene de manera violenta en un país hermano, y mucho menos atarse a la suerte de un imperio desesperado y en decadencia. Y eso no significa ser prochino, es mantener la Soberanía Política y la Independencia Económica.


Comentarios