Todo tiene que ver con todo

Hubo una oligarquía agroganadera, que impuso en nuestra Tierra un modelo agroexportador en el siglo XIX al servicio del imperio británico. Era un proyecto de desarrollo productivo, que era colonial y excluyente, donde era beneficiado ese pequeño sector económico-social solamente, pero era productivo, y se pudo sostener por un tiempo, mientras la población a duras penas subsistió. Esa dependencia absoluta del consumo del pueblo inglés, casi sin mercado interno llegó a su fin en 1929, a pesar de que aún existen nostálgicos de esa época que idealizan, nunca mas pudieron volver a imponer ese modelo porque es insostenible, no solo socialmente o políticamente, incluso con dictaduras y genocidio mediante, sino porque no se sostiene económicamente, tiene límites materiales.

El espíritu revanchista y asesino de esta clase alta destinada a fracasar en la construcción de un modelo de desarrollo hegemónico, encontró una salida indecorosa a partir de la caída del comunismo a través de la renta financiera. Este escape hacia el abismo en que metieron a la Argentina, en un círculo vicioso, donde se espiralizó el ciclo de endeudamiento y fuga, causa y consecuencia de este modelo de bicicleta financiera, fue destruyendo el entramado productivo, de donde extrae la riqueza; y no alcanzó a recuperarse a pesar del ciclo de virtuoso de 12 años de reindustrializacion durante los gobiernos Kirchneristas.

En esa espiral, ese escape, se fue produciendo en su dirigencia (la de los dueños de todas las cosas) una degradación moral y cognitiva, que hoy nos tiene en este presente distopico, con un gobierno donde, desde su presidente hacia abajo, está poblado de funcionarios incapaces, ridículos, estúpidos. Gente que no podría haber llegado a ocupar esos lugares en otros tiempos, donde la dirigencia oligárquica, podía ser cínica, cruel, violenta y vendepatria, pero era presentable, formada, culta y utilizaba la lógica dentro de sus limitaciones ideológicas.

Estamos presenciando, ante bastante pasividad popular, el avance de estos tipos en la consecución de sus objetivos destructivos, preocupantes, que va a costar mucho revertir, pero con la seguridad absoluta de que este experimento fracasará materialmente de la misma forma que los anteriores. Paradójicamente, cada logro político obtenido en sus estridentes reformas estructurales, con ínfulas fundacionales, es un paso en el sentido de acelerar su fracaso indefectible, obviamente dejando al Pueblo en unas condiciones pocas veces vistas, lamentables, que merecen su reparación y el castigo correspondiente a los responsables de este desastre.

En nombre de supuestas teorías económicas, que también traicionan cuando las adversidades indican tomar medidas coyunturales pragmáticas, pretenden justificar medidas ilógicas, que no se pueden sostener en esas teorías.

Imponen una reforma a la ley laboral, que denominan irónicamente "Modernización", intentando retrotraer las relaciones del trabajo a esa época pre-democrática que consideran dorada, llevar el mercado interno a un subconsumo peor al actual, la matriz productiva a una actividad primaria, sin empleo industrial, descartan la posibilidad de alcanzar e implementar avances tecnológicos en nuestro sistema productivo. A raíz de la puesta en practica de la ley, con los convenios por empresa, el banco de horas, el salario "dinámico", el pago en especies, y algunas otros puntos, reducen el ingreso del trabajador, dando otro golpe al consumo interno. Crean el llamado "fondo de asistencia laboral (F.A.L.)", un eufemismo por el negocio para el sistema financiero, que sostienen quitando recursos para el pago de jubilaciones, facilitando los despidos, una invitación para que empresarios no tengan que disponer de fondos extras para indemnizar, los jubilados dejarán de consumir lo poco que pueden hoy, para financiarle a millonarios los despidos de sus empleados, mientras que los trabajadores recibirán menor monto por sus indemnizaciones con el nuevo calculo, otro golpe al consumo.

Los actuales trabajadores de plataformas, como suele decírsele ahora a los precarizados, que se han quedado afuera del sistema formal, encubriendo un desempleo latente, verán sumar a ese ejercito de mano de obra barata, miles de nuevos competidores, con lo cual los algoritmos se van a encargar de acomodar a la baja las remuneraciones de esos servicios. Ante el exceso de trabajadores y la caída de ventas, estos también reducirán  aun mas su escaso consumo. Para peor, las grandes empresas extranjeras propietarias de estas aplicaciones se garantizaron, con la moderna ley, que sus empleados, no tienen derechos como tales, asegurando que no existe la relación laboral que todos podemos ver, mientras la riqueza se va de nuestro país sin obtener nada a cambio; ni eso parece preocuparles, lo decimos por la cuestión cambiaria (el precio del dolar) que genera una paz parecida a los cementerios, y no porque a estos cipayos les interese el destino de nuestra riqueza.

El combo de apertura a las importaciones, dolar planchado y depresión del consumo popular, con estas reformas que pisan el salario, que ya viene muy castigado perdiendo participación desde 2015, anuncia una profundización de la destrucción de empresas. Menor consumo y menor producción, con menos recursos para inversiones y menos recaudación, solo apuestan a actividades primarias que se dedican exclusivamente a la exportación y generan muy pocos puestos de trabajo dejando saldos negativos ambientales y agregando poco o ningún valor.

Una posición externa muy débil perdiendo soberanía, quedando expuestos a vaivenes de precios manipulados por mercados de países centrales y a crisis de cualquier índole en otras latitudes del planeta sin herramientas para defenderse.

Los cierres de empresas, la caída de ingresos de sectores populares, el desempleo abierto en ciernes, la exclusión de amplios sectores, la creciente cantidad de familias en la calle ante la desregulación de alquileres y los desalojos facilitados, la desfinanciación de la educación publica, la facilidad para blanquear los recursos provenientes del narcotráfico y el trafico de armas, entre otra actividades ilegales, mas muchas otras cuestiones como la podredumbre del poder judicial mas preocupado por la persecución política que por brindar un buen servicio de justicia a la sociedad, son un caldo de cultivo para que se incrementen los hechos de inseguridad, el peligro de que se tornen mas violentos. Las condiciones de trabajo y salario pauperizadas de las fuerzas de seguridad, también tienen que ver con todo esto, los recortes de gasto publico los afectan tanto como a los educadores o trabajadores de la salud, con el agravante que conviven en la calle con las delincuencia y portan armas, quedan expuestos a ser carnada, presa fácil o cómplices de la delincuencia, mientras tanto se los utiliza para reprimir la protesta social, que se va a hacer cada vez mas frecuente.

En la misma semana se avanza con la criminalización de la niñez, algunos que se dicen peronistas pasaron de recitar la verdad numero 12, "los únicos privilegiados son los niños", a votar este proyecto innecesario, injusto, cruel, que solo es impulsado por demagogia punitiva porque no resuelve nada. Sin embargo, es altamente probable que en este panorama, donde las familias verán empeoradas sus condiciones de vida, sus perspectivas a futuro, sus oportunidades, los niños sean los mas afectados, con una educación pública en declive, sin recursos, con jóvenes a merced del narco, sin expectativa de obtener trabajo digno en este contexto frustrante. A todo esto se suma la quita de apoyo económico expreso a los clubes de barrio, que con una coyuntura de empeoramiento del poder adquisitivo de las familias, ven caer sus recaudaciones, así la oportunidad del acceso al deporte para los pibes, como actividad digna que genera vínculos comunitarios, salud física y mental, y los aleja de la violencia de la calle, se ve afectada también. Todo suma al combo insostenible.

La apertura comercial, genera un aumento de las importaciones de productos de consumo masivo, lo que requiere mas dólares, pero la caída del consumo interno por la destrucción de empleo industrial, la caída de salarios y jubilaciones, también implican una menor demanda de dólares para insumos industriales. Allí está el balance (aunque se espera que empeore) que podría sostener este modelo de saqueo, pero como es de saqueo, el endeudamiento y fuga para la bicicleta financiera, que es el núcleo de este proyecto, nunca alcanza a cerrar en equilibrio. Y el empeoramiento de la actividad, la recaudación, y las condiciones de vida de nuestro Pueblo harán lo restante. El desastre al que se conduce esto, está diseñado desde el día de su nacimiento, que lamentablemente fue erigido a través de la voluntad popular mal que nos pese.



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